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¿Qué tipos de cargadores de coches eléctricos existen?

20 Oct 2020

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Redacción Rastreator

Cuando hablamos de automoción, cada vez nos van siendo más familiares términos como electrolineras, kilovatios o tiempo de carga. El parque automovilístico europeo avanza hacia la electrificación y, año tras año, salen al mercado nuevos modelos de propulsión eléctrica más optimizados, con mayor autonomía y a un menor coste. Además, las ayudas estatales del Plan Moves 2020 y buena parte de las subvenciones del Plan Renove 2020 van dirigidas a la compra de este tipo de vehículos. Por todo ello, cada vez son más los conductores que se plantean dar el salto y comprar automóviles de batería.

A la hora de comprar un coche eléctrico son muchos los elementos que debemos tener en cuenta, ya que existen importantes diferencias respecto a los automóviles propulsados por combustibles fósiles. Uno de los aspectos críticos es la disponibilidad de estaciones de carga eléctrica en nuestro entorno y el tipo de cargadores para coches eléctricos que éstas tengan, ya que hay diferentes conectores cuya principal diferencia es su morfología (número de bornes) y su velocidad de recarga.

Esto es particularmente importante porque no todos los tipos de cargadores se pueden usar en cualquier coche eléctrico, y no todas las electrolineras tienen todos los enchufes para vehículos de baterías que existen en el mercado.

¿Qué tipos de cargadores para coches eléctricos existen?

Los distintos tipos de cargador para coche eléctrico se diferencian por su conector, del que depende la cantidad de kilovatios que se pueden transmitir de la toma de corriente a la batería del vehículo a la hora y, por lo tanto, el tiempo que tardará en repostar. Según el modelo de enchufe que usemos, podemos tener nuestro coche recargado en 15 minutos o hasta 20 horas.

La eficacia de los cargadores para coches eléctricos

En todos los tipos de cargadores para coches eléctricos mencionados anteriormente hay horquillas de potencia bastante amplias. Esto se debe a que las cifras máximas son las teóricas, pero al llevarlas a la práctica nunca suelen ser tan eficientes. La velocidad de recarga depende de las características de la instalación, del vehículo y de otros factores, por lo que puede haber importantes variaciones en el tiempo de recarga entre un automóvil y otro.