Rastreator

¿No lo tienes claro? Ver todos

Coches

¿Quiéres comparar y ahorrar en otros productos y servicios con Rastreator?

Ir a Rastreator.com
Información

¿Cuándo hay que cambiar las ruedas del coche?

19 Dic 2018

Información

Elena Sanz

La DGT recomienda cambiar las ruedas cada cinco años o cuando se hayan recorrido 40.000 kilómetros. Para evitarte las cuentas, te contamos cómo reconocer unos neumáticos desgastados y cuándo debes cambiarlos.

Circular con los neumáticos desgastados puede acarrear una multa de 200 euros… por unidad e, incluso, la inmovilización temporal del coche. Son muchos los conductores que no son conscientes del estado de sus ruedas o que, simplemente, no saben cómo reconocer que una de ellas ha dejado de ser válida para circular. Teniendo en cuenta la sanción económica y, sobre todo, la falta de seguridad que puede llegar a generar, te explicamos cómo reconocer unos neumáticos desgastados, cuándo cambiarlos y, de paso, te damos algunos consejos para alargar su vida útil.

¿Qué dice la ley sobre las ruedas?

El Reglamento General de Vehículos (26 de enero de 1999) contiene un anexo, el VII, dedicado a toda la normativa que pesa sobre los neumáticos. En él, podemos encontrar seis puntos que regulan todo lo relacionado con estos elementos del coche.

Cómo cambiar los neumáticos del coche

¿Cuál es la vida útil de las ruedas?

En la vida útil de los neumáticos influyen varios factores, algunos dependen directamente del conductor (como la forma de conducir o el mantenimiento) y otros tienen que ver con su fabricación y del número de kilómetros que acumulen.

Tanto el proceso de elaboración como su calidad y su almacenamiento influyen en el número de años que durarán las ruedas, ¿pero hay un período de tiempo concreto que pueda servir de orientación? Según la Dirección General de Tráfico (DGT), duran unos cinco años. A partir de entonces, hay que extremar la precaución y su vigilancia. ¿Cómo? Revisándolos una vez al año de la mano de un experto para saber si es posible seguir circulando con esos neumáticos.

Respecto a la edad de las ruedas, hay que tener muy presente que no son inmunes al paso del tiempo. Es recomendable decantarse por marcas reconocidas, llevar a rajatabla su mantenimiento y conducir de forma eficiente, pero, a pesar de todo esto, no podrás evitar que pierdan sus propiedades poco a poco. Y es que por mucho que parezca que su estado es óptimo, ten en cuenta que diez años después de su fabricación se considera que los neumáticos han caducado y ya no son aptos para circular con ellos.

Como comentábamos, la vida útil de los neumáticos no sólo se basa en sus años de vida, también en la distancia que pueden llegar a recorrer. Igual que en el caso anterior, la DGT da una referencia y recomienda cambiarlos cuando hayan superado los 40.000 kilómetros. Los consejos de los fabricantes no difieren mucho aunque su horquilla es un poquito más amplia: 40.000-50.000. Eso sí, siempre sin dejar de lado la distancia acumulada, hay que estar atento al desgaste de las ruedas. Éste no sólo depende de los kilómetros, también de la presión, de la forma de conducir o del firme por el que se ha circulado.

Cómo cambiar los neumáticos del coche

¿Cuándo hay que cambiar las ruedas?

Desgaste

Como veíamos, una de las principales causas que provocan un cambio de neumáticos es el desgaste de los mismos. ¿Cómo saber cuándo ha llegado ese momento? Simplemente observando el grosor de la banda de rodadura: si está por debajo de 1,6 mm, el mínimo establecido legalmente, la rueda no es válida. Eso sí, las autoridades aconsejan no llegar a ese límite y renovarlos cuando esa medida se sitúa en 2 milímetros.

En la mayoría de los casos es complicado calcular, a ojo, cuál es el grosor de la banda de rodadura y para ello existen diferentes métodos. El más lógico pasa por tener a mano un medidor de profundidad: situándolo en las ranuras del neumático, indica cuál es su nivel de profundidad. Si no se cuenta con esta herramienta, hay un proceso mucho más casero, simple y efectivo: utilizar una moneda de uno o dos euros. La primera es más adecuada para las ruedas de verano y el funcionamiento es muy sencillo: si se ven las estrellas del borde, es hora de cambiarlas. La segunda es recomendable para las de invierno: si el borde sobrepasa la ranura, está desgastada.

A estas fórmulas, hay que añadir las siguientes:

Testigos de desgaste: son unos tacos pequeños que tienen 1,6 milímetros de grosor y que están en medio de las ranuras del dibujo. Cuando los neumáticos llegan a ese nivel, es hora de cambiarlos.

Testigo numérico: las bandas de rodadura tienen una escala de números que va apareciendo según se van desgastando. Obviamente cuando se muestra al cien por cien, hay que renovar las ruedas.

Cambio de color: los neumáticos llevan una goma interna de color fluorescente que surge a medida que el neumático se desgasta. ¿El problema? Aún no es real: se trata de un ensayo con prototipos chinos.

Pinchazos

Un pinchazo no tiene porqué significar que vas a tener que cambiar el neumático afectado. En función del daño causado se podrá arreglar para seguir circulando o será irreparable y, evidentemente, tendrá que ser sustituido. Sea como sea tendrá que ser un experto el que decida cuál es la solución más adecuada.

A pesar de necesitar el veredicto de un profesional, debes tener en cuenta que aquellos pinchazos que tengan lugar en el flanco o la banda de rodadura y superen los 0,64 centímetros no se podrán restaurar. Lo mismo sucederá con aquellas ruedas que sufran esta avería y, además, estén desgastadas por debajo de 1,6 mm.

Defectos y daños

A la hora de circular, los neumáticos pueden sufrir daños que pueden ser subsanados con una simple reparación, pero en otros casos la única solución pasará por cambiarlos. Por ello hay que prestar especial atención a la existencia de bultos o ampollas en el flanco así como a posibles roturas.

Es el caso de los choques contra elementos duros (como un bordillo o un bache) o contra elementos puntiagudos, sobre todo cuando se circula superando una velocidad determinada. Bien es cierto que no es un pinchazo, pero puede provocar que se despegue la goma, que la presión disminuya causando asperezas en las gomas interiores o, incluso, generar desgarros. En este caso, lo más adecuado es que un profesional revise las ruedas para detectar cualquier perforación, corte o deformación y dictaminar si es necesario sustituirlas o, simplemente, repararlas.

Mantenimiento

La reiterada falta de mantenimiento puede tener efecto negativo sobre los neumáticos del coche hasta el punto de desgastarlos tanto que sólo habrá una posible solución: la sustitución. Este deterioro se suele manifestar en dos zonas: el centro y los bordes. Cuando sucede de forma anómala y no debido a los kilómetros recorridos o a la edad de las ruedas, las causas pueden ser las siguientes:

Desgaste en un borde: neumático desequilibrado o mal alineado

Desgaste en los dos bordes: ruedas mal infladas

Desgaste a lo largo de la superficie central: inflado en exceso

Cómo cambiar los neumáticos del coche

¿Cómo alargar la vida útil de las ruedas?

Ya sabemos que tanto la DGT como los fabricantes recomiendan cambiar los neumáticos del coche cada cinco años o cuando se haya recorrido con ellos entre 40.000 y 50.000 kilómetros. Lo cierto es que esta operación se puede aplazar algo más con una serie de cuidados y medidas que lograrán conservar correctamente el estado de las ruedas. Estos son algunos consejos para exprimir su existencia durante más tiempo y alargar su vida útil.