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Ocho errores que se cometen al comprar un coche

06 Feb 2018

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Elena Sanz

Comprar un coche es un proceso costoso y en el que es fácil cometer algún fallo que, sin darse cuenta, puede llevar al conductor a tomar una mala decisión. Estos son los errores más frecuentes que se suelen cometer.

La compra de un coche es, después de la adquisición de una vivienda, una de las inversiones más altas que suelen hacer los consumidores. Por ello, los pasos que llevan hasta el último y definitivo no pueden darse en falso. Estudiar la extensa oferta del mercado, las necesidades del conductor o la forma en la que se pagará son factores clave, pero no son los únicos. Con el objetivo de escoger el coche perfecto, pero también de no gastar de más y de ahorrar disgustos, recordamos los errores más frecuentes que se cometen en la compra de un vehículo para no tropezar en la misma piedra dos veces.

Ignorar las necesidades actuales y futuras

Ignorar qué necesita hoy el conductor y qué demandas pueden llegar en un futuro puede jugar en contra del usuario. Antes de echar un vistazo al mercado, es primordial saber cuáles son las necesidades reales. Teniendo esto presente, el consumidor podrá determinar el requisito o requisitos básicos que debe tener su próximo coche para satisfacerlas. Es una forma rápida de hacer una criba para saber qué modelos pueden entrar en el bombo de los elegidos y cuáles no… por mucho que le gusten al conductor. Si se ignora este paso, el coche que compre puede generar inconvenientes e, incluso, insatisfacción.

Al mismo tiempo que se realiza este ejercicio, es recomendable pararse y pensar en el futuro. Hay que tener en cuenta que el vehículo es un bien que acompaña al consumidor durante mucho tiempo, en España el parque automovilístico ronda los 12 años, y debería poder responder en todas las situaciones que se produzcan. Y es que comprar un coche nuevo que no cumpla con nuestras necesidades en un futuro es una pésima decisión financiera.

Bien es cierto que es imposible predecir los escenarios en los que se encontrará el conductor a lo largo de ese tiempo, pero hay intenciones a las que sí puede adelantarse. Por ello, conviene tener en cuenta esos planes de futuro y si este ejercicio se antoja complicado, quizás, se puede considerar la opción de esperar o hacerse con un coche de ocasión que se pueda vender en un futuro sin que la depreciación sea tan fuerte.

Errores al comprar un coche

Comprar por capricho

La actual oferta del sector de la automoción es, probablemente, la más amplia y variada en cuanto a modelos y precios. Este factor es un arma de doble filo. La razón es simple: dejarse llevar por las modas es fácil y puede jugar en contra de los límites del presupuesto inicial que el conductor se ha marcado. No en vano, hay productos generalistas con un equipamiento tan amplio que alcanzan los precios de venta de modelos premium.

Por lo tanto, es necesario abrir las miras para poder valorar todas las opciones que ofrece el mercado y no cegarse por las modas del momento. El siguiente paso natural es recopilar toda la información posible sólo de aquellos modelos que se ajustan al presupuesto y a los requisitos del conductor para llegar al coche más adecuado.

Descartar la financiación

Es muy importante analizar el coste real que supone la compra de un coche porque no es una inversión cualquiera. La forma más habitual (y, a veces, la más recomendable) de llevar a cabo este proceso es a través de la financiación. Por ello, es recomendable analizar qué es lo que más conviene al conductor: acudir a los servicios de la propia marca o a una entidad bancaria. En ambos casos es necesario conocer la cantidad que se va a pagar finalmente añadiendo las comisiones de apertura y cierre y los intereses.

Incluso si no es una opción, no está de más planteárselo porque muchas ofertas de los fabricantes y de los concesionarios están supeditadas a una financiación. Por esta razón, algunos coches cuestan lo mismo o menos que al contado.

El equipamiento necesario… y nada más

A la hora de comprar un coche, son muchos los conductores que no quieren que les falte de nada. Una actitud que puede llevarles a caer en un grave (y caro) error. Por ello, conviene sopesar las opciones de equipamiento: qué es imprescindible, qué es recomendable y qué es lo que no se necesita. Al mismo tiempo, es importante estudiar la gama del vehículo porque algunas son muy cerradas y para añadir un extra es obligatorio adquirir un paquete o una línea superior. Finalmente conviene no olvidar que hay elementos del equipamiento que no pueden añadirse después de salir de fábrica o que el coste de esta operación es excesivamente alto.

Saber elegir el motor

En lo que respecta al motor, hay que llevar a cabo, una vez más, un ejercicio de pros y contras. Algunos conductores se decantan por un coche diésel guiados por el precio del combustible, incluso cuando el kilometraje anual es mínimo o el vehículo se va a destinar a un uso urbano. Escoger sin valorar los beneficios de los diferentes motores es un error porque, por ejemplo, las diferencias entre un diésel y un gasolina son cada vez menores, las emisiones contaminantes están cada vez más restringidas y han entrado en escena los coches eco: híbridos y eléctricos.

Por otro lado, hay que tener en cuenta el consumo del coche y las alternativas mecánicas de las que dispone: en función del uso que se le va a dar, normalmente, se puede elegir entre motores más sencillos y robustos y otros con mejores prestaciones que los menos potentes y baratos de la gama.

Errores al comprar un coche

No probar el coche

Toda la información que el conductor recopile antes de la compra será, meramente, teoría. Ayudará en el proceso y le conducirá a hacer la compra más inteligente, pero la práctica puede ser diferente. Por ello y para evitar sorpresas, lo más adecuado pasa por pedir una prueba en un concesionario. Así el conductor se puede hacer a la idea del comportamiento del motor, del equipamiento que lleva el coche de serie, de la comodidad y amplitud del habitáculo interior o de la capacidad del maletero. Prestando especial atención a los aspectos que sean más importantes se podrá poner en práctica la teoría adquirida para corroborar si es el idóneo.

¿Y los coches de kilómetro cero o de segunda mano?

Muchos usuarios no se plantean la posibilidad de comprar un coche de kilómetro cero o de ocasión porque, quizás, creen que uno nuevo es mejor o más seguro. Así es como se comete uno de los mayores errores en la compra de un vehículo.

Cuando el presupuesto es limitado, son dos opciones muy válidas. Un kilómetro cero no está usado, sino matriculado con anterioridad. Esta característica hace que el precio baje varios miles de euros respecto a uno de nueva matriculación… aunque también limita las opciones de elegir unas características u otras. Por otro lado, los coches de ocasión pueden ofrecer alternativas que cubran las necesidades del conductor. Además, están cubiertos por una serie de garantías que en el caso de vehículos con pocos kilómetros pueden ser semejantes y casi tan extensas como las que tienen los nuevos.

Errores al comprar un coche

No comparar

Comprar un coche nuevo no implica regatear, pero tampoco excluye las comparaciones que, en ocasiones, no son nada odiosas. Teniendo en cuenta que los márgenes con los que trabajan los concesionarios no son muy amplios, no sólo es importante pasearse por los establecimientos de las diferentes marcas para consultar precios y saber qué alternativas hay. También es recomendable comparar precios… incluso entre los concesionarios de la misma marca.

En este proceso, no está de más contar con una herramienta que ayude en el proceso. El comparador de coches nuevos de Rastreator.com no sólo convierte la búsqueda de un nuevo vehículo en algo sencillo, rápido y entretenido, también ayuda a cada conductor a elegir el coche perfecto en función de sus gustos y, sobre todo, de sus necesidades.


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