Rastreator

¿No lo tienes claro? Ver todos

Coches

¿Quiéres comparar y ahorrar en otros productos y servicios con Rastreator?

Ir a Rastreator.com
Comprar

Cómo financiar la compra de tu próximo coche

11 Jun 2019

Comprar

Elena Sanz

Financiar la compra de un coche es una operación lógica y muy frecuente. Te explicamos las opciones que hay para que encuentres la más adecuada y sepas con cuál puedes ahorrar más dinero.

Financiar la compra de un coche (nuevo o de segunda mano) es una operación completamente lógica ya que para muchas familia supone la segunda inversión más voluminosa por detrás de la adquisición de una casa. Al escoger esta vía es normal tener dudas sobre el tipo de financiación porque, de primeras, no se sabe cuál es la más adecuada y con cuál se puede ahorrar más dinero.

Como en todo proceso (y más en este que puede durar una media de dos meses), acumular toda la información posible se antoja clave y necesario. Para ello, lo más recomendable es investigar las diferentes fórmulas de financiación que existen, sus condiciones y estudiar si podría haber problemas a la hora de hacer frente a los pagos… sin olvidar otros gastos como el combustible, el seguro, el mantenimiento o dónde aparcarlo.

En este pequeña guía te contamos las opciones que existen y cómo funcionan para ayudarte a encontrar la financiación más adecuada para la compra de tu próximo coche.

La ‘ruta del concesionario’ tiene los días contados: así comprarás tu próximo coche

Pedir un préstamo en el banco

Una de las opciones más frecuentes por la que se suelen decantar los conductores es el préstamo bancario. No en vano, son muchas las entidades que tienen financiación específica para este tipo de operaciones y, además, diferencian entre la compra de coches nuevos y la de vehículos de segunda mano. Y es que a su favor está la facilidad para obtener los fondos.

Eso sí, el conductor que se decante por esta opción tendrá que prestar especial atención a las comisiones, a los tipos de interés y a los plazos de devolución. Al hilo de esto, conviene detenerse en aquellas entidades que ofrecen préstamos para pequeñas cantidades de dinero (como puede ser, por ejemplo, la entrada o la cuota final) con un 0% de interés. Esta suculenta carta de presentación es posible porque entre sus exigencias se encuentra la de devolver el dinero en un período corto de tiempo o comisiones muy elevadas.

Financiar el coche con la propia marca

Otra de las vías más empleadas es la financiación con la propia marca ya que las grandes compañías automovilísticas suelen asociarse con una entidad bancaria para ofrecer este producto a sus clientes. Normalmente, suelen ser más flexibles que los bancos porque no sólo se llevan los intereses, también la correspondiente comisión por la venta del coche. Además, cuando este plan de pago finaliza y todas las cuotas están pagadas, el conductor puede elegir entre quedarse con el vehículo, devolverlo o cambiarlo por otro pagando la diferencia.

No son las únicas ventajas de las que dispone el conductor. Lo normal es que los descuentos periódicos o puntuales que ofrece la marca estén condicionados a financiar el vehículo a un plazo de tiempo concreto. La clave de estas rebajas, que pueden llegar a ser de varios miles de euros, es que la marca recupera el dinero a través de los intereses y, además, se reserva la opción de convertir la deuda en títulos financieros y llevarla a los mercados de capitales.

La ‘ruta del concesionario’ tiene los días contados: así comprarás tu próximo coche

Leasing

Existe una opción que las marcas ofrecen cada vez más a la hora de financiar las ventas de sus coches: el leasing. Eso sí, se trata de un formato en el que el conductor debe evaluar los costes que supone o las penalizaciones que se pueden incluir, por ejemplo, si supera el número de kilómetros acordados en el contrato.

Es una fórmula con la que se firma un contrato en el que se estipula una mensualidad y el tiempo concreto durante el que se pagará, que, normalmente, no supera los cinco años. Consumido ese plazo, el conductor tiene que decidir si devuelve el coche o se queda con él. Si escoge la segunda opción, tendrá que pagar el valor residual del vehículo, es decir, su precio en el momento de la compra menos las amortizaciones o la pérdida de valor.

La multiopción

Existe una fórmula válida, únicamente, para coches nuevos y que, evidentemente, no se puede aplicar a seminuevos o de segunda mano. Se trata de la multiopción.

Con ella, el conductor paga una parte del precio del coche durante un tiempo que suele variar entre los dos y los tres años. Pasado este periodo, tendrá que decidir entre devolver el vehículo o quedárselo. En este último caso, deberá abonar el último pago conocido como Valor Futuro Mínimo Garantizado (VFMG). Sea cual sea su elección, el valor del coche habrá sido pactado desde el inicio con una serie de condiciones.

Finalmente, hay que tener en cuenta algunos matices de la multiopción. Por ejemplo, la TAE que lleva asociada suele ser más alta que la de un préstamo bancario (un 10% frente a un 6 o 7%), normalmente el kilometraje se limita y fijan unas condiciones como contratar obligatoriamente un seguro a todo riesgo para proteger el coche.

Comparar coches

Elegir el vehículo adecuado es complicado. Por ello, contar con una herramienta que agilice el proceso es una ayuda muy útil. El comparador de coches de Rastreator no sólo convierte la búsqueda de un nuevo vehículo en algo sencillo y rápido, también ayuda a cada conductor a elegir el coche perfecto en función de sus gustos y, sobre todo, de sus necesidades.