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Cómo comprar un coche eléctrico

25 Oct 2018

Cómo

Elena Sanz

Lo nuevo siempre da vértigo y los coches eléctricos, de cierta manera, siguen siendo una novedad. Tanto es así que en algunos concesionarios todavía no son capaces de responder a todas las preguntas con las que llegan los conductores. Para ello, hemos elaborado una guía con los puntos clave que hay que tener en cuenta a la hora de comprar un coche eléctrico: desde las ayudas del Gobierno hasta la autonomía necesaria pasando por cuánto le costará a tu bolsillo recargarlo.

Quizás te has planteado seriamente el futuro del medioambiente y el planeta que dejaremos a las generaciones que están por venir o puede que vivas en una ciudad, como Madrid, en la que la circulación por el centro se ha restringido tanto que sólo sea accesible para los vehículos más ecológicos. Independientemente de las razones que te hayan impulsado, has decidido comprarte un coche eléctrico y, como es lógico, las dudas se estarán acumulando. En Rastreator hemos elaborado una práctica guía de compra para que tengas claro todos los puntos del proceso.

¿Qué uso le vas a dar?

El primero de los puntos pasa por hacerte una pregunta a ti mismo: ¿qué uso le vas a dar a tu próximo coche eléctrico? Se trata de una respuesta que necesita algo de meditación porque de ella dependerán otros puntos que debes tener en cuenta en el proceso de compra.

Cada conductor es un mundo, pero existen un par de alternativas bastante comunes: un uso diario con trayectos cortos por la ciudad y sus alrededores o uno en el que se van a realizar todo tipo de desplazamientos entre los que se incluyen viajes más o menos largos. Si tu caso es el primero, el mercado tiene una amplia oferta de modelos que podrán adaptarse a todas tus necesidades. Si te encuentras en la segunda situación, tranquilo, de momento las alarmas no van a saltar. Es cierto que las posibilidades se reducen, pero haberlas ‘hailas’.

Sea como sea, hay algo que tendrás que tener muy presente: el coche tendrá que ser capaz de cubrir la distancia diaria total que harás hasta que puedas volver a cargarlo. A estos kilómetros tendrás que añadir algunos más por dos razones: contar con un margen de seguridad y compensar la pérdida de capacidad que tendrá la batería y que, con el tiempo, puede llegar a estar entre un 20 y un 25%.

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¿Cuánta autonomía necesitas?

Teniendo claro el uso que le vas a dar al coche, el siguiente asunto que toca evaluar es la autonomía. El número de kilómetros que te permita recorrer un vehículo con una sola carga es un elemento clave en la decisión y, además, tiene una influencia directa en el precio de compra.

Para ello, debes tener en cuenta que las cifras oficiales que manejan las marcas y los fabricantes suelen estar algo alejadas de la realidad. El Ciclo WLTP es el encargado de evaluar los vehículos y facilitar estos datos, pero las pruebas no reproducen fielmente las condiciones reales por mucho que hayan cambiado. Es complicado que con un uso real del coche se lleve a cabo una conducción muy eficiente, calmada, en llano, con un único ocupante (el conductor, obviamente), sin ninguna carga o sin climatización, por ejemplo.

¿Cuál es entonces la autonomía real de un coche eléctrico? Con un manejo normal y circulando tanto por la ciudad como fuera de ella, suele ser un 25% inferior a la cifra oficial que proporciona la marca o el fabricante en cuestión. Eso sí, ten en cuenta que no es un número cerrado. Este porcentaje puede sufrir algunas variaciones debido a las condiciones que rodean al coche como, por ejemplo, la temperatura: en invierno podría llegar a ser un 50% más bajo.

Esta información, quizás, te haya generado más dudas de la que tenías y por ello, queremos darte un pequeño consejo para poder calcular la autonomía mínima que necesitarías. A la cantidad de kilómetros que recorras diariamente tendrías que sumar un 50% más para equilibrar la diferencia entre la cifra oficial y la real y tener cierto margen de seguridad. Además, tendrás que añadir un 25% más para cubrir la pérdida de capacidad de la batería por el uso. Por ejemplo, si recorres 20 kilómetros al día para ir y volver del trabajo, a esa cifra tendrías que sumar 15 kilómetros más (10 por el 50% y 5 por el 25%).

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¿Y cómo se carga un coche eléctrico?

Ya sabes el uso que le vas a dar y la autonomía que necesitarás para moverte, pero ¿qué pasará cuando la batería llegue a su fin y necesites recargarla? Lo lógico pasará por contar con un punto de carga que puedas usar a diario. Teniendo en cuenta que en España la red de recarga sigue siendo insuficiente y que, además, en estos puntos no se puede estacionar durante muchas horas… lo más adecuado pasa por tener uno propio.

Si tienes una plaza de aparcamiento, la Ley de Propiedad Horizontal afirma que no necesitarás que la comunidad de propietarios apruebe su instalación ya que bastará con informarles de ello. Si tu parking es de alquiler, deberás hablar con el propietario.

A la hora de poner en marcha la instalación, ten en cuenta que tendrás que correr con los gastos (algo que está contemplado en el plan de ayudas) y que necesitarás una toma de corriente que podrá ser de dos tipos: doméstica de 16 amperios (conocida como Schuko) o específica. Esta última es la más recomendable ya que permitirá más potencia de carga, una comunicación mejor y un mayor control. Por último, lo normal es que el punto de recarga sea ‘wall-box’, es decir, mural porque los de poste se suelen reservar para los puntos que están ubicados en la calle.

¿Qué pasa con las recargas rápidas? Lo cierto es que no es recomendable recurrir a ellas con frecuencia porque su efecto sobre el deterioro de la batería es más rápido que el que tienen las normales. A esto tienes que añadir que son más caras que las domésticas… siempre y cuando no se lleven a cabo en los puntos de cortesía que son gratuitos. En caso de necesitar una recarga rápida, ten en cuenta que tienen una potencia de unos 50 kW frente a los 3,6-16 kW de las normales o lentas y que tardaría una media hora en cargar el coche sin llegar al 100%.

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¿Cuánto tiempo tarda en cargarse un coche eléctrico?

Al hilo del punto anterior surge otro elemento que deberás tener en cuenta a la hora de comprar un coche eléctrico: el tiempo que tardará éste en cargarse. Evidentemente, no es tan rápido como acudir a una gasolinera y rellenar el depósito con diésel o gasolina. En el caso de una recarga normal, es un proceso que puede llevar varias horas: entre cuatro y 12. ¿De qué dependerá? De cuánto se haya descargado, de la potencia del punto y, sobre todo, de la capacidad que tenga. Por lo tanto, no pases por alto este último dato.

¿Cuánto duran las baterías de un coche eléctrico?

Cuando hablamos de coches eléctricos, hay términos que se repiten constantemente y uno de ellos es la batería. Las dudas y las suspicacias han surgido en torno a ella y son muchos los que se cuestionan un tema por encima del resto: ¿cuánto duran?

No vamos a negarlo: su capacidad real irá disminuyendo con el paso del tiempo y de los ciclos de carga y descarga, pero no será una pérdida crítica. Los fabricantes advierten que esta caída se nota, sobre todo, en los tres primeros años de vida del coche. En este período, la capacidad de la batería puede bajar entre un 5 y un 10% y superado ese tiempo, la pérdida se produce mucho más despacio.

Por otro lado, no pierdas de vista los constantes avances que experimentan los coches eléctricos. Los distintos fabricantes de baterías han ido alargando su vida útil y todavía hay margen para alcanzar el máximo posible. Tanto es así que, cada vez con más frecuencia, ofrecen garantías más extensas para proteger este importante componente. Hay marcas que aseguran la renovación o la sustitución de las baterías cuando su capacidad real se sitúe por debajo de un nivel especificado previamente, siempre y cuando el coche esté dentro del plazo de años o kilómetros.

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¿Cuánto dinero cuesta cargar un coche eléctrico?

Si hay algo que tienen a favor los coches eléctricos es lo que cuesta recargarlos en comparación con los combustibles tradicionales. Por lo tanto, el precio de la luz es otro de los puntos que debes tener presente a la hora de comprar uno de estos vehículos. Y es que por mucho que suban las tarifas, es difícil que llegue al nivel del diésel y la gasolina.

Las compañías eléctricas han elevado su voz en este asunto para dar un consejo a tener en cuenta: cargar los coches eléctricos de forma inteligente. Para ello hacen dos recomendaciones. En primer lugar, el conductor tendría que apostar por una potencia baja, es decir, una recarga normal. En segundo lugar, lo más adecuado pasa por llevar a cabo este proceso durante las horas en las que menos demanda sufre el sistema eléctrico, las valle, porque son más baratas. La ventaja es que éstas coinciden con el horario nocturno, un periodo de tiempo en el que, salvo algunas excepciones, los conductores están descansando.

Teniendo en cuenta que el consumo medio real de un coche eléctrico se sitúa en torno a los 15 kWh/100 km, vamos a sacar la calculadora para hacernos una idea de cuánto costaría cargarlo en dos escenarios diferentes: la tarifa más alta (punta) y la más baja (súpervalle).

En el primer caso, el precio del kilovatio hora sería de 0,136 €/kWh sin impuestos y con ellos sería de 0,173 €/kWh. Por lo tanto, 100 kilómetros costarían 2,59 euros. En el segundo caso, el precio del kilovatio sería de 0,064 €/kWh antes de impuestos y con ellos, de 0,082 €/kWh. Es decir, recorrer esa distancia supondría un coste de 1,23 euros.

Para acercarnos más a la realidad habría que hacer las cuentas con un consumo mayor para englobar también la conducción fuera de la ciudad, las pérdidas de energía o el consumo del sistema de refrigeración de la batería. En este nuevo escenario, el consumo sería de 25 kWh/100 km y cargar el coche costaría 4,325 euros en el período con el precio más alto y 2,05 en la franja más barata.

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¿Hay ayudas para comprar un coche eléctrico?

Este es uno de los puntos más interesantes para el conductor: ¿hay ayudas para comprar un coche eléctrico? A nadie se le escapa que el precio de estos vehículos es más elevado que el de los normales y esto les deja, un poco, fuera del alcance de la mayor parte de los bolsillos. Los presupuestos nacionales han dado luz verde a varios planes en los que se destinaban cantidades de hasta 5.500 euros para el coche y 1.210 (incluyendo el IVA) para el poste de carga. El problema es que estos incentivos han sido muy efímeros.

Tras su llegada y durante sus primeros años de vida y desarrollo, lo lógico es que los países elaboren planes de ayuda para la compra ya que de esta manera se incentiva su uso. El problema es que en este ámbito España es… diferente. Este tipo de subvenciones se aprueban anualmente, pero no tienen una fecha fija y, además, los presupuestos que se destinan son insuficientes. En 2017, el conocido Plan MOVEA, que sustituyó al Plan PIVE, contaba con 6,27 millones de euros para ayudar a comprar un coche eléctrico. Si tenemos en cuenta que estos incentivos son de 5.500 euros por conductor, haciendo la división es fácil adivinar cuántos coches se podrían adquirir: 1.140. Por lo tanto, es normal que estos fondos se agotaran en menos de un día.

Comparar coches eléctricos para elegir el más adecuado

Finalmente y teniendo en cuenta que elegir el coche perfecto para cada conductor es complicado, nunca está de más contar con una herramienta que agilice el proceso. El comparador de coches nuevos, stock, kilómetro 0 y segunda mano de Rastreator no sólo convierte la búsqueda de un nuevo vehículo en algo sencillo y rápido, también ayuda a cada conductor a elegir el coche perfecto en función de sus gustos y, sobre todo, de sus necesidades.