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Cómo aumentar la autonomía de un coche eléctrico

28 Oct 2020

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Redacción Rastreator

La autonomía del coche eléctrico es uno de los grandes inconvenientes para la popularización definitiva de este tipo de vehículos. Son automóviles cómodos, respetuosos con el medio ambiente, mucho más fáciles de mantener y con un gasto de repostaje menor, pero la autonomía sigue quedándose corta en muchos casos. Los fabricantes son conscientes de este inconveniente y cada vez sacan al mercado modelos con mayor autonomía para que sus potenciales clientes se animen a comprar un coche eléctrico, aunque no todo depende de ellos.

¿Qué influye en el rendimiento de la batería?

En el mayor rendimiento de la batería de estos vehículos influyen muchos factores, desde ambientales hasta los relacionados con el tipo de conducción del usuario, que pueden hacer que cada carga cunda mucho más.

Un factor importante para ganarle unos cuantos kilómetros a la autonomía oficial de nuestro coche eléctrico es conocer cómo se comporta en los trayectos habituales. Estos automóviles llevan incorporados un software que calcula la batería restante y guarda datos históricos de consumo, por lo que si probamos distintas rutas para nuestros desplazamientos cotidianos y nos fijamos en esta información, podremos averiguar qué itinerario es el que hace que nuestro vehículo consuma menos.

Otro aspecto crucial en el ahorro de energía de nuestro coche eléctrico es el modo de conducción ECO. Incorporado en la mayoría de automóviles de batería y pensado para entornos urbanos, al activarlo reduce la potencia del motor y, con ella, el consumo de forma considerable.

Asimismo, la forma en la que conduzcas también contribuye al menor consumo de batería. Una circulación brusca, con constantes acelerones y frenadas, reduce la autonomía, como ya ocurría en los vehículos de carburante. Pero con los coches eléctricos esta disminución es incluso más acusada, porque muchos de ellos tienen un sistema que aprovecha la energía cinética de la desaceleración para recargar parcialmente la batería. De esta forma, si dejamos que el automóvil vaya reduciendo la velocidad de forma paulatina en lugar de frenar en seco, también podremos arañar unos kilómetros más antes de visitar una electrolinera.

Climatización de los coches eléctricos

La climatización es uno de los aspectos que, desde siempre, más ha contribuido a reducir la autonomía de cualquier vehículo. Ya pasaba con los de gasolina y diésel y los coches eléctricos no son una excepción.

Por lo tanto, si quieres aumentar la autonomía de tu coche eléctrico, es recomendable no conectar el aire acondicionado o la calefacción. Pero, en el caso de que las temperaturas extremas inviten a usar la climatización, muchos vehículos de batería incluyen un sistema de preacondicionamiento del habitáculo que se puede encender antes de iniciar el viaje, mientras que el automóvil sigue conectado, y que lo adecuará de forma previa a la salida sin gastar batería posteriormente.

Mantenimiento de los coches eléctricos

Además de estos consejos acerca de la conducción y la climatización, para mantener e incrementar la autonomía de un coche eléctrico es fundamental el cuidado de la batería. Si vives en una zona de altas temperaturas y estacionas el vehículo durante largas horas en la calle, es recomendable que el automóvil venga equipado con un sistema de climatización activo que mantenga la batería a una temperatura adecuada que evite su deterioro prematuro.

Por otra parte, para alargar la vida útil de la batería es aconsejable no recargarla al 100% ni apurarla al máximo. Lo ideal es mantenerla la mayor parte del tiempo entre un 20 y un 80% de la carga. Asimismo, las recargas lenta o semirrápida ayudan a preservar mejor la batería que las cargas rápidas. Por ello, es mejor hacer estas últimas sólo cuando sea imprescindible.

Una presión adecuada de los neumáticos, el buen estado de los filtros y un nivel óptimo de los líquidos también contribuirán a aumentar la autonomía del coche eléctrico, ya que aseguran un mejor funcionamiento de la máquina y, por tanto, una menor pérdida de energía por deficiencias mecánicas.